Las empresas buscan mercados rentables, pero las necesidad del pasajero del interior es conectividad
Para las provincias argentinas, como Santiago del Estero, el mayor desafío para no quedar fuera del mapa aéreo radica en lograr conectividad directa sin depender exclusivamente de los hubs metropolitanos de Buenos Aires.
Con la desregulación aerocomercial y la política de Cielos Abiertos, el sector aéreo nacional ha experimentado un crecimiento histórico. Sin embargo, esto ha generado una brecha importante entre las provincias:
- Los "hubs" regionales: Provincias como Córdoba, Mendoza, Rosario y Neuquén se han consolidado como nuevos nodos internacionales, sumando rutas directas al exterior, destinos en Brasil y al Caribe sin pasar por la capital.
- La dependencia del interior profundo: Provincias de menor densidad turística o corporativa enfrentan el riesgo de una menor frecuencia de vuelos. Para evitar la marginación, el desafío provincial exige:
- Garantías estatales y subsidios: En muchos casos, los gobiernos provinciales se ven obligados a cubrir el riesgo operativo u otorgar incentivos económicos a las aerolíneas para asegurar la rentabilidad de las rutas.
- Políticas de promoción activa: El éxito de las conexiones depende fuertemente de articular el turismo receptivo y emisivo para mantener la demanda sostenida durante todo el año.
- Descentralización de LADE: El impulso al transporte de fomento a través de Líneas Aéreas del Estado (LADE) se plantea como una herramienta clave para garantizar la conectividad en zonas menos rentables para la aviación comercial