El gobierno municipal busca implementar un aumento de tasas de casi el 40%, al que se suman fondos adicionales como el de Promoción Turística y uno destinado a vehículos municipales. Esta medida se interpreta como una respuesta desesperada a la caída de la recaudación y el desplome de la coparticipación, que incluso obligó al municipio a pedir un préstamo de $1000 millones para pagar sueldos. Impacto Negativo: La oposición critica duramente esta suba, calificándola de «Impuestazo» que impacta directamente en vecinos, hotelería y gastronomía. A esto se suma el mantenimiento de la indexación mensual automática por inflación, generando un doble golpe a la economía local. La relación entre el intendente Ibarguren y el sector de balnearios está bajo estrés por dos vías: La Vía Fiscal: Los balnearios, al igual que otros prestadores turísticos, enfrentan el fuerte aumento de tasas. Esto choca con la estrategia de marketing del municipio de contener los precios de la temporada: mientras los prestadores subieron sus tarifas solo un 20% (por debajo de la inflación) para atraer turistas, el costo municipal sube hasta un 40% más fondos extra. La Vía Laboral (El Conflicto Crítico): El punto de conflicto más agudo son los guardavidas. La oferta municipal de un 0% de aumento salarial fue rechazada y generó una denuncia pública. Los guardavidas no solo protestan por el salario, sino que también advierten sobre graves fallas en el operativo de playa y falta de elementos de seguridad, lo que podría llevar a que Pinamar esté «técnicamente inhabilitado como balneario». Este conflicto pone en riesgo directo el inicio y la seguridad de la temporada, afectando la imagen y la operación de todos los concesionarios de playa. El gremio advierte que las playas no cumplen con los requisitos mínimos, poniendo en riesgo la vida de los turistas por falta de elementos de seguridad. En resumen, la gestión de Ibarguren intenta equilibrar las cuentas municipales a través de una alta presión fiscal (tasas), mientras lidia con conflictos laborales críticos (guardavidas) que amenazan con desestabilizar la temporada turística, el principal motor económico del Partido.
>1. El «Impuestazo» como Estrategia de Recaudación
2. La Tensión del Intendente con el Sector de Balnearios